Es necesario
revertir el hechizo.
Ese,
que borra a las mujeres
de los libros de historia,
de las esferas de poder,
de las antologías. 
Guisela López

¿Qué podemos pensar de los gobiernos de un país donde hace apenas 63 años las mujeres consiguieron su derecho al voto? Las mujeres colombianas deseamos y merecemos una vida igualitaria, digna, sin violencias, sin estigmas y sin estereotipos; un futuro donde no nos condenen a la opresión, al olvido, y sobretodo merecemos una nación soberana y digna. Por eso este 8 de marzo millones de personas en el mundo nos movilizamos en conmemoración del Día Internacional de las Mujeres.

La violencia, las desigualdades y las brechas en Colombia no aparecieron con la pandemia, éstas ya venían de muchos años atrás a consecuencia de un modelo que privilegia los negocios sobre los derechos, brechas profundizadas por esta y por un gobierno como el de Duque que en medio de la crisis decidió salvar al capital financiero y a los bancos de Colombia mientras que las mujeres jóvenes tuvimos que cargar con la peor crisis económica en la historia del país. Y es que la tasa de desempleo para los hombres el primer trimestre de 2021 aumentó 12,6% comparado con 2020, y para las mujeres aumentó 14,2% y si somos mujeres jóvenes la situación resulta ser mucho más lamentable; la tasa de desempleo en mujeres jóvenes se ubicó en 37.7% (DANE, 2020) ¡15,5% por encima del promedio nacional!

Además, las mujeres destinamos en promedio 5 horas y 30 minutos a trabajos de cuidado no pago, mientras que los hombres destinan 2 horas y 19 minutos (3 horas menos al día) y de las personas que se dedican EXCLUSIVAMENTE a los trabajos domésticos el 84% son mujeres.

Como si esto fuera poco, los indicadores de feminicidios cometidos en Colombia son aterradores. El año 2019 cerró con la cifra de 571 feminicidios y en el 2020 el panorama no mejoró, se cerró el año con 630 feminicidios de los cuales 55 fueron mujeres menores de 18 años y 30 de niñas menores de 14 años; y lo más grave de todo esto es la impunidad frente a los culpables de más del 90%, mientras que el subregistro de denuncias es de nueve de cada diez delitos.

Llevamos sobre nuestros hombros la historia que nos ha golpeado durante años, la historia de esas 120 mujeres trabajadoras de una fábrica textil que murieron calcinadas por exigir derechos laborales, la historia de miles de mujeres abusadas sexualmente, así como de las miles que a diario ven las crisis en las calles, hogares y familia de miles de mujeres asesinadas; esa historia que nos da fuerza y motivos para seguir luchando.

Gracias a la movilización pacífica y creativa, la organización y la lucha de muchas mujeres que han estado antes de nosotras es que hemos logrado grandes conquistas de nuestros derechos. Conquistamos el derecho al voto, conquistamos el derecho a la educación, conquistamos el poder trabajar y además, tener derechos laborales, conquistamos en Colombia tener Menstruación Libre de Impuestos, y recientemente logramos en Bogotá tener un Sistema Distrital de Cuidados, que nos reduce la carga de labores del cuidado que históricamente hemos tenido sobre nuestros hombros.

Todas las personas ¡Organicémonos y trabajemos! todavía nos quedan muchos derechos por conquistar, nos queda mucho por luchar para que todas las personas, en especial las mujeres podamos tener una vida DIGNA y libre de violencias.

¡Nos vemos este 8 de Marzo en las calles!

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